domingo, 19 de febrero de 2017

¿Es demasiado difícil medir los resultados de la atención?

Es el segundo mito sobre la atención basada en resultados que desmontan los compañeros de Outcomes Based Health Care http://www.outcomesbasedhealthcare.com.

Adoptaremos un punto de vista previo a lo que ellos plantean.

Primero, para medir resultados hay que fijar objetivos evaluables.

Cuando intentamos medir resultados sin fijar objetivos nos encontramos con una situación absurda. Conocemos el resultado pero no sabemos por qué se ha producido y, por tanto, no sabemos tampoco que acción debemos emprender. Como dicen Gérvas y Caminal revisando las tan manidas ambulatory care sensitive conditions (1) "información sin acción es como alas sin aire".  No debe haber ningún ingreso por EPOC, asma, insuficiencia cardíaca, hipertensión o diabetes en menores de 75 años. Bueno, vamos a suponer que se produce un ingreso en uno de nuestros pacientes por uno de dichos motivos. ¿Ahora qué?

Si no se han fijado objetivos previamente, medir resultados no sirve para nada.

Segundo, fijar objetivos es distinto de manifestar intenciones o direcciones globales de acción.

Pat Thompson, profesora de educación en la Universidad de Notthingham, lo explica muy bien en su blog https://patthomson.net/2014/06/09/aims-and-objectives-whats-the-difference/

"The aim is about what you hope to do, your overall intention in the project. It signals what and/or where you aspire to be by the end.

The objectives, and there are usually more than one, are the specific steps you will take to achieve your aim. This is where you make the project tangible by saying how you are going to go about it. In order to achieve this aim, I will… collect, construct, produce, test, trial, measure, document, pilot, deconstruct, analyse… Objectives are often presented as a (1) (2) (3) formatted list – this makes visible the sequence of big steps in the project. The list of objectives spells out what you actually and really will do to get to the point of it all."

No basta con "aims": "mejorar la salud", "disminuir las complicaciones", "evitar los ingresos", "disminuir los costes", etc. Hablamos de objetivos más específicos.

Tercero, tampoco basta con fijar objetivos evaluables. Para saber qué resultados será útil medir y cuáles podremos medir, debemos establecer los pasos específicos que nos permitirán llegar a dónde queremos llegar. Por esto no sirve para nada medir los resultados cuando estos han sido establecidos por un nivel de dirección o de contratación que no tiene nada que ver con los servicios, excepto por la línea de mando o de contrato.

Por ejemplo, en los pacientes diabéticos es un loable buen deseo que no sufran amputaciones ni ceguera ni ataques cardíacos ni insuficiencia renal ni ... etc. Pero esto no basta para encontrar medidas de resultados. El proceso de trabajo debe contemplar primero una segmentación de los pacientes diabéticos, segundo una fijación de objetivos para cada grupo que implique a los propios pacientes, a los médicos/as y enfermeros/as y a los directivos o contratadores. A su vez, estos objetivos deben contemplar la secuencia que haga posible el resultado esperado.

Cuarto, los indicadores o las fórmulas de la medida de resultados.

Las medidas de resultados deben incluir un numerador de salud y un denominador poblacional. El numerador debe referirse a una mejora o mantenimiento de la salud. En el ejemplo empleado, que los pacientes diabéticos se mantengan libres de úlceras en los pies.

El denominador debe referirse a la totalidad de población en riesgo, sino los resultados que se midan no serán auténticos resultados. Un resultado excelente que deje fuera a la mayoría de población en riesgo es un mal resultado. Por tanto, como medida de resultados no nos interesa solo que los pacientes diabéticos atendidos no tengan úlceras, aún menos que los pacientes diabéticos a quienes hemos mirado los pies no tengan úlceras, sino que ningún paciente diabético tenga úlceras. Por tanto, el indicador de resultados debe contemplar a la vez a los diabéticos libres de úlceras y a los diabéticos a quiénes se han mirado los pies (la primera es una medida de resultado y la segunda una medida de proceso). El denominador serán todos los diabéticos codificados como tales en el registro poblacional del servicio que se esté evaluando con un matiz sobre la prevalencia registrada de diabetes en relación con la prevalencia esperada.

Quinto: ¿para qué?

Con este punto, nos adelantamos a la siguiente entrada. Medir resultados, ¿para qué?

Medir resultados para evaluar externamente es profundamente injusto, dado que no hay indicadores perfectos y solo la implicación de los propios actores responsables permite encontrar indicadores adecuados y que estos sirvan para la acción.

Conclusión de esta entrada del blog: Para la atención primaria basada en resultados es imprescindible la autonomía de los servicios de atención primaria para fijar sus propios objetivos, evaluarlos y llevar a cabo modificaciones de la práctica.

Será útil acabar con las recomendaciones what not to do para el trabajo por objetivos de Patricia:

It’s really helpful to think about what can go wrong with aims and objectives. There are some predictable problems that you want to avoid when writing them:

There are too many aims. One or two is usually enough. 
Aims and objectives waffle around. Aims and objectives need to be concise and economically expressed.
Aims and objectives don’t connect – the steps that are to be taken don’t match up with the overall intention.
• The aims and the objectives are not differentiated, they are basically the same things but said in different words.
The objectives are a detailed laundry list rather than a set of stages.
The objectives don’t stack up with the methods – in other words they are either not do-able, or what is to be done won’t achieve the desired results.
 The final thing to say is that aims and objectives can’t be rushed. Because they generate and underpin the design, sorting the aims and objectives are a crucial early stage in planning a project. Aims and objectives are a foundation on which the entire project is constructed, so they need to be sturdy and durable.

(1) Gérvas J, Caminal J. Las hospitalizaciones por Ambulatory Care Sensitive Conditions (ACSC) desde el punto de vista del médico de Atención Primaria. Rev Esp Salud Pública 2007; 81: 7-13.

domingo, 22 de febrero de 2015

Qué es la Atención Primaria Basada en Resultados

La APBR Atención Primaria Basada en Resultados proviene de la Outcomes Based Health Care, atención de salud basada en resultados, movimiento que se basa en proponer la evaluación y la contratación de la atención de salud a través de los resultados, que sigue los pasos de Michael Porter, pionero en Harvard sobre la medida de los resultados en salud.

En un reciente post de OBH http://www.outcomesbasedhealthcare.com se desmitificaban los 4 mitos más extendidos sobre la atención de salud basada en resultados.

El primer mito es el de la DEFINICIÓN: es demasiado dificil definir los resultados de la atención.

El segundo mito es el de la MEDIDA: es demasiado difícil medir los resultados de la atención.

El tercer mito es el del CONTRATO: es demasiado difícil contratar por resultados.

El cuarto mito es el de la CULTURA: hay demasiadas barreras culturales para evaluar y contratar por resultados.

El grupo OBH se propuso en Julio de 2014 "reventar" estos mitos, uno por semana. La primera cuestión fue definir claramente "qué es un resultado": un resultado positivo es un cambio a mejor en la salud de una persona. Este cambio depende de su punto de partida tanto en edad como en estado de salud (complicaciones y comorbilidades). Los resultados son diferentes de las experiencias de los pacientes con la atención y de su satisfacción. También son diferentes del "proceso" de la atención de salud - un resultado no nos dice si x o y sucedió, simplemente se centra en el resultado. Las medidas de la experiencia, la satisfacción y el proceso son clave para medir la calidad, pero no son lo mismo que los resultados. Si tengo diabetes, puedo estar satisfecho con el/la enfermero/a o con el/la médico/a de familia y mi HbA1c, mi colesterol y mi presión arterial pueden estar de acuerdo con las directrices de las mejores prácticas, pero estos no son los resultados. Los resultados que realmente me importan pueden ser el mantenimiento de mi visión o el sentirme capaz de cuidarme sin ansiedad.

Definir resultados es posible cuando se identifican grupos de pacientes con necesidades similares. Diseñar los servicios sobre la base de los resultados es más dificil que diseñarlos para ofrecer actividades o outputs, pero redunda en un servicio mejor y más coste-efectivo. Podemos aprender de las aseguradoras sobre segmentación de pacientes no para cobrarles más o menos o para cubrirles o no determinados servicios sino para conocer los resultados esperables en cada grupo y ofrecer los servicios adecuados a los mismos. Un grupo de 5 clinical comissioning del norte de Londres definió los resultados esperables para tres grupos de pacientes: ancianos frágiles, diabéticos y afectos de problemas de salud mental. Primero trabajaron en la segmentación de estos pacientes, después involucraron a los propios pacientes y sus profesionales en la definición de los resultados que realmente les importaban. Categorizaron y priorizaron estos resultados y obtuvieron un conjunto robusto de medidas que podían ser utilizadas para el diseño de los servicios. El Dr. Caz Sayer, presidente del Camden CCG, explicó por ejemplo que en salud mental los pacientes preferían resultados a corto plazo más que las tradicionales medidas a largo plazo. Las medidas de resultados para determinados problemas y grupos de población están cada vez más disponibles a través del trabajo de OBH y de ICOHM International Consortium for Health Outcomes Measurement www.ichom.org.

En futuras entradas nos dedicaremos a desmitificar los otros mitos.